Me gusta ese nombre. Me invita a pensar un lugar luminoso, alegre, de gente de bien (que no es lo mismo que gente bien...). Es el título de una novela de Rosa Chacel que tengo pendiente.
Llegué a Rosa Chacel por diferentes vías pero la que más me llamó la atención fue un epistolario entre ella y una (entonces) adolescente aprendiza de escritora llamada Ana María Moix. Me entusiasmó y, con el tiempo, voy leyendo su obra. El Barrio de maravillas está pendiente y hoy, día en que Rosa Chacel cumpliría años, me ha reconfortado en la medida en la que un título o una expresión puede reconfortar porque en este barrio en el que paso muchas horas, no hay maravillas...
En ese camino de revisión de la figura de la escritora, me encontré con otro epistorlario en el que, curiosamente, tropecé con cartas escritas por la que, posteriormente, sería profesora mía Pilar Gómez Bedate
Con Pilar, volvemos a la universidad, donde trabajo y punto de partida de este comentario. Y es que, todo son coincidencias: el Barrio de Maravillas (toma el nombre de la iglesia de las Maravillas, junto a la plaza Dos de mayo) es también conocido por Barrio de Malasaña o Barrio de Universidad.... : "Tres nombres para el mismo barrio: Maravillas, el popular; Universidad, el oficial, y Malasaña, el que tomó la movida madrileña del primer movimiento vecinal del barrio", reza el titular.
"El timbre sonó de un modo particular. Sonaba de un modo particular todas las tardes, pero aquel día se hizo notar más su particularidad. El timbre delataba el titubeo, la duda de quien lo oprimía temiendo que no respondiese la persona llamada, y aquella vez no respondió. Sonó como siempre; primero una vibración apenas audible y luego ya un breve timbrazo sin remedio: ya está, ya sonó, ahora a esperar. No abrió la puerta Elena. Antes de abrirse la puerta fueron acercándose pasos que no eran los de ella, pero ya no era posible retroceder: se abrió la puerta.
-¿Vienes a ver a Elena?
¿Se puede contestar a una pregunta superflua?... ¿Hay motivo para preguntar qué hace al que hace una misma cosa todos los días a la misma hora? La respuesta afirmativa asume cierta culpabilidad. Sí, claro que sí, ¿por qué negarlo?, como todos los días. ¿A qué otra cosa podría venir?... Todo esto en un mero:
-Sí, señora.
-Pues Elena no está: salió con sus amiguitas."
(Así empieza Barrio de maravillas, de Rosa Chacel.)
Aquí todo suena de un modo particular todos los días... Así que seguiré reconfortándome con la Mía y mis escritoras preferidas....






