Llevo toda la semana y toda la mañana recibiendo correos cargados de buenos deseos y de felicitaciones: estamos en visperas de la Navidad. O de las vacaciones. O de los días de empachos familiarres (hay quien se empacha nutricionalmente en comidas familiares, hay quien se empacha familiarmente hablando). O días propios (o moscosos, o de asuntos propios, o días de permiso para asuntos personales). Pero a lo que iba: he recibido unos cuantos mensajes de felicitación.
Los hay de todos los gustos:
"Que si paz, que si salud, que si amor... bla, bla, bla. Pues yo te deseo polvos increibles, orgasmos inolvidables, que curres, la mitad y ganes el triple, milnoches de juerga y que te toque la lotería, ostia"
O aquel multimedia:
"Para que os vayáis ambientando: clicar aquí "
Además de todos los pouerpoints habidos y por haber, ha habido uno que me ha gustado especialmente: nos desean - va dirigido a todo un colectivo - unas buenas fiestas y "que los buenos sentimientos de Navidad (¿?) nos acompañen todo el año"... Sintomático. ¿Tendrán todos sus Innombrables particulares? ¿Gozarán del buen ambiente que tenemos aquí?. Pero lo mejor es el verso con el que complementan una estampa de los olivos mediterráneos que ven desde su ventana, blancos, de la última y curiosa nevada de hace unas semanas...:
I el que compta és l'esforç de cada dia
compartit tenaçment amb els qui creuen
que cada gest eixampla l'esperança,
que cap dia no es perd per als qui lluiten.
(fragment de poema d'en Miquel Martí i Pol)
O lo que es lo mismo (y perdonad la traducció):
"Y lo que cuenta es el esfuerzo de cada día
compartido tenazmente con los que creen
que cada gesto ensancha la esperanza
que ningún día se pierde para los que luchan.
(De un poema de Miquel Martí i Pol)
Me hace sonreir ver que hay quien en este mundo laboral en el que me muevo, lee a Miquel Martí i Pol
y le quedan ganas de compartirlo...
Para todas vosotras, mis amigas, os deseo todo lo mejor... Siempre...




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