Las de cal
La primera de cal
Es viernes y esta noche celebramos que una amiga ha ganado una plaza : "claro y nos reiremos y estaremos juntos los amigos... ¿qué más queremos?.
La segunda de cal
Pau nació. Se lo pusieron difícil una mala epidural (que se lo pregunten a su madre y a su mapamundi), pero ya está aquí. Claro que sus papás lo veían así unos días antes:

Las de arena
La primera de arena
No me quito de la cabeza la imagen de una niña de cuatro años desfilando y jugando con sus compañeros de colegio, agarrada al jersey de su compañero y sonriendo ahora que puede.
¿Cómo se puede hacer algo como lo que le han hecho a una cosita así? ¿Cómo se puede ser tan animal? Aunque, ¿qué animal hace eso con sus crías?
Lo feliz que sería esa criaturita con nosotras...
Ayer hablábamos con la Mía del tema. Entre otras cosas, habíamos oído que sólo se conoce un 10% de los casos de niños maltratados. ¡Qué desasosiego y qué impotencia!
Sólo os dejo una reflexión: se dice que de maltratador, hijo maltratadora y de madre maltratada, hija maltratada. ¿Por qué no hay hijas maltratadoras?
La segunda de arena y El recuerdo
ORACIÓN CIVIL
Ojalá no tengamos que decir nunca temprano madrugó la madrugada, ni el aire estalle con odio y dinamita en vagones repletos de corderos que trabajan, y sueñan con canciones mudas sobre el pentagrama de las vías.
Ojalá no podamos olvidar nunca la cara triste del niño que espera al padre que no vuelve, ni el desconsuelo del padre que mira una fotografía, ni la angustia de la esposa que no oye una cerradura, ni la soledad del novio que ya no será marido.
Ojalá este dolor profundo no sea pasajero, y el eco de sirenas en lamento, y la perversa torsión de los hierros, y la huella de las carnes calcinadas, y tanto amado sueño desvanecido, nos sirva de ejemplo y de provecho, de aviso y referencia.
Ojalá esta dolorosa solidaridad que abraza territorios y provincias, se grabe con ácidos fieles sobre la dermis del alma para enseñar el tatuaje de la pena de un día inolvidable.
Y ojalá vuestra sangre, tristemente derramada, nos incite a ser más dignos, a respetar esos proyectos incumplidos que os habéis llevado con vosotros para siempre.
Para siempre con vosotros la gloria inesperada, para siempre con nosotros el compromiso sin olvidos.
Luis del Val, Carta abierta, 10 de marzo de 2006
Con lo aparentemente fácil que es construir con cal y arena...



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