La cultura popular es muy sabia y queda ampliamente demostrado casi cada día. Entre otras muchas ideas y tocando el tema canino, hay una que dice que los perros acaban pareciéndose a los amos. Mirad estas fotos:




Paquito, mi perro, es un yorkshire y tiene tres hermanos de camada, de los que conozco perfectamente la vida de dos de ellos, Chiqui y Coco. En casa de mi hermano el mayor conviven como cinco (cuatro mastines del Pirineo y un Lassie): Peque, Valentín, Palomo, Bethoven, y Urko. Otros tres hermanos míos tienen a su vez a Kira, Chaky y Carla; los tres, schnauzer. Tengo como vecinos a Big (un beagle), a Gufi (un chispa) y a la Nela (schnauzer). En el bar solemos ver a Pequeño (el de la dueña del bar que frecuentamos : gayfriendly y canfriendly), a un megadálmata y a dos galgos afganos negros preciosos. Mis amigas tienen a Piga (west highland terrier).

Y la Tona de Mo. Ella es un punto y aparte.

Todos, sin dejar de lado ninguno, se parecen a sus dueños. No hablo de parecidos físicos como el de las fotos pero sí de carácter. Cada día estoy más convencida de que Coco es un pechopalomo que le gusta controlar, que incordia a Paco, que defiende a Carla, que quiere jugar pero no sabe; la Chiqui se muere por las caricias y le falta tiempo para saltar al regazo de quien sea cuando ve su oportunidad. También se nota que es hembra cuando se juntan los tres hermanos: mientras Paquito se vuelve loco por la pelota y Coco no deja de ir detrás de él ladrando, ella aprovecha para subirse al regazo y recoger más caricias de las que tocan...

Los mastines del pirineo y el lassie, los Kira, Chaky y Carla también son la viva imagen de sus dueños: a los mastines no les des mucho movimiento, más bien todo lo contrario: tranquilidad, un buen lugar donde tumbarse a descansar y comida, mucha comida. Chaky es tontón, obediente y noblote. Kira, gritona y adolescente; y la Carla... se vuelve loca por el pan y es una consentida...

Digo yo que Paquito se parecerá a nosotras en algo. Desde luego, nosotras no tenemos la locura que él tiene con la pelota, pero lo de los mimos que tiene sí ...Igual que lo glotón que llega a ser, las veces que se empacha y las ganas de salir y jugar que tiene siempre. Lo que me tiene preocupada es que últimamente se pone cuando otro perro se le acerca, lo olisquea y, la mayor parte de las veces, se pone, de repente, a ladrar como un loco, atacado, no atiende a ninguna orden, tiembla todo él y parece que le va a dar algo. Desde luego, eso no lo ha visto en casa.

Cada quien nos dice que si es que nos defiende, que si es que está muy mimado... ¿qué será lo que será? ¿será una forma de decir “dejadme en paz que estoy muy tranquilo con las Mías y no dejaré que nada ni nadie me lo quite"? Espero que sea pasajero porque si no, nos echarán del barrio y tampoco tenemos intención de llevarlo al psicólogo canino...