HA MUERTO ROSARIO, LA DINAMITERA, inmortalizada por el grande MIGUEL HERNANDEZ
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From: Sebastián Agudo
To: Sebas escuela
Subject: Murió Rosario, dinamitera...
Rosario, dinaminera.
Nos dejó Rosario, calladamente, con humildad y discreción, como llevó su vida de militante y su vida personal.
Rosario ya está junto a Miguel, el gran Hernández que la mitificó en sus Vientos del Pueblo, la dinamitera que defendía la libertad en Somosierra contra el fascismo reaccionario; joven, delgada pero recia mujer del pueblo dispuesta a perder su propia vida por preservar las conquistas sociales y políticas que les iba proporcionando la República a los ciudadanos y ciudadanas españoles.
A su nombre quedarán unidos para siempre otros, como los de "Campesino", en cuya brigada operaba cuando quedó herida para siempre, Antonio Aparicio, Hernández, Lister o el de la immensa Matilde Landa. Fue precisamente esta, coincidiendo con ella en Ventas en el año 39, por las presiones realizadas desde su "oficina de penadas" en el interior de la misma, permitió la conmutación de su pepa (pena de muerte) por muchos años de reclusión. Matilde se suicidaría en Palma tiempo después. Años apartada de la gris España de Franco y recluida en numerosos penales, como bien la describió otra compañera imprescindible, Tomasa Cuevas, presa también como ella, en su trabajo de testimonios Carcel de Mujeres. Recuperada la libertad, se hizo vendedora de tabaco en la plaza de Cibeles y su tesón, que nunca la abandonó, y llegó a regentar un estanco en Vallecas, hasta que llegó la hora de la jubilación. A partir de entonces, convertida en memoria viva, participó en cuantas actividades recuperadoras de aquellos años y reparadoras para sus protagonistas.
Rosario, nació en Villarejo de Salvanés y murío en Madrid el 17 de abril, sabiendo que su lucha siempre fue útil. Tenía 89 años y mantenía su militancia comunista.
Javier Ruiz. Memoria PCE
Rosario Sánchez Mora. La mujer dinamitera
Carlos Fonseca (El País - Kaos. Memoria histórica) [01.03.2006]
Rosario, Dinamitera,
sobre tu mano bonita
celaba la dinamita
sus atributos de fiera.
Nadie al mirarla creyera
que había en su corazón
una desesperación,
de cristales, de metralla
ansiosa de una batalla,
sedienta de una explosión.
Era tu mano derecha,
capaz de fundir leones,
la flor de las municiones
y el anhelo de la mecha.
Rosario, buena cosecha,
alta como un campanario
sembrabas al adversario
de dinamita furiosa
y era tu mano una rosa
enfurecida, Rosario.
Buitrago ha sido testigo
de la condición de rayo
de las hazañas que callo
y de la mano que digo.
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!
Rosario, dinamitera,
Puedes ser varón y eres
La nata de las mujeres,
la espuma de la trinchera.
Digna como una bandera
de triunfos y resplandores,
dinamiteros pastores,
vedla agitando su aliento
y dad las bombas al viento
del alma de los traidores.
Miguel Hernández
http://artistasoguerreras.blogspot.com/2007/12/rosario-snchez-mora-1919-la-dinamitera.html



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