Hoy Paco hace 5 años.

Para algunos congéneres nuestros quienes hablan de su perro es que no tienen nada mejor que hacer o decir; para otros, hablar de su perro es hablar de quien le hace compañía, le llena la vida y le hace sentir bien. Yo me sitúo en el grupo del medio: no me llena la vida, pero me hace mucha compañía y, aún recuerdo con congoja un día de diciembre de 2004 cuando el veterinario, mientras nos reñía por haberle dejado comer huesos de pollo -que se había encargado de robar de una bolsa de basura mal situada-, que no había nada que hacer y que no sabía si aguantaría ...

Hoy nos chafa los planes de escapadas, nos encarece los trenes, nos hace madrugar -corrijo, le hace madrugar, y cómo se lo agradezco-, marca siempre los mismos rincones de las casas familiares que visita, nos hace perder la paciencia con la "bola" -junto a chuche, calle, vamos y pelota, palabras prohibidas y, al mismo tiempo, tentadoras-, y estremece la rutina de sus actos... Pero también es cierto que se transtorna por las mañanas con una locura contenida, cuando me oye despertar y saluda y juega y juega y saluda, o cuando llegamos de trabajar y, "menos mal que no viven los vecinos de abajo", se pone a ladrar y a saltar de un lado a otro del sofá como un poseso hasta que lo cogemos y recibe su carantoña de turno.

Ha engordado (pesa 5 kilos), se ha hecho mucho más grande de lo que tenía que ser ("fíjate, si son como un cigarrico" , decía mi madre de sus evacuaciones), y llama la atención de todo el mundo por esa forma extraña que tiene de defecar, apoyando las patas traseras en el árbol elegido, mientras parece que va a hacer el pino y cabriolas... También me ha permitido saborear los atardeceres más bonitos de Tarragona (y no precisamente junto al mar) y me ha acompañado en los momentos más desesperados de mi vida laboral... Ha viajado en coche (horas y horas sin rechistar, sin quejarse, "será que tiene mucha vida interior" porque está ratos y ratos mirando el respaldo del asiento trasero), en autobús, en tren y en avión y tiene fama de tontón porque sólo se vuelve loquín con algunas perras porque con los perros... "En la calle y con otros congéneres, es un antipático, pero en casa, un saco de mimos"... ¿Será lo que ve en casa? En algún momento, ya lo he dicho... "los perros se parecen a sus amos"....

No creo que este post celebrando el aniversario de Paquito (Paco, maricuela, perrillo, paquirrin, pacorcio, francisco, pancho, curro, mariconflai, cuchichi, "quiendijimos", suele responder a casi todo) genere la polémica que generó uno dedicado a Quevedo, el perro de Ángeles Mastretta... Pero tampoco me extrañaría: en mi propia casa, se vive el mundo perruno de forma tan diferente que... Pero tampoco haremos ninguna fiesta, vaya eso por delante... Nos tomaremos, eso sí, unas chelas por Don Paco y por el fin de la gripa mexicana....