No estás sola.

Acuérdate de aquel frío y ya lejano invierno.

Entonces te juré: nunca más dejaré que estés sola.

Cómo te llamaré para que entiendas...

Déjame que te guarde  y que te esconda.

Déjame ser tu escondite y tu refugio

Déjame ser tu sueño y tu reposo.

Que yo velo cuando tú duermes

No me enseñes más los tuyos apenados.

La tristeza no debe ser cosa nuestra.

Tu abrazo es mi abrazo, tu vida mi vida.

Porque sin ti mis pensameintos son calvarios

Tu vida es mi alegría y es mi huerta.

Tus sueños mi cultivo y mi esperanza.

Y a veces mi cabeza es un desastre

Perdóname por ir así, buscándote.