Buen día hoy para ir al ginecólogo.
Buen día hoy, nublado, frío glacial por ese frente que llega y no llega, para dormirse y no poder ir al ginecólogo. Así que, a las 8 en punto de la mañana, hemos llamado al Centre d'Atenció a la Dona para cancelar la visita y pedir una nueva. Normalmente, procuramos hacerlo las dos juntas, así que, con la tarjeta santiaria de ambas, me he dispuesto a consignar mi primer deber del día.
La llamada la ha atendido una señora en sus 50 (deduzco por su voz), con pocas ganas de hablar por no haber expulsado de su cuerpo los restos de la comida y cena de ayer (deduzco por su voz):
- Centre d'Atenció a la Dona, digueu.
* Buenos días. Llamo para anular una visita que tenía ahora a las 8.30 y solicitar una nueva cita.
- Dígame el número de su tarjeta sanitaria.
... Tal y tal... Tal y tal
* ...DUAB ...
- B de Barcelona ? (imposible ser más seca)
* Sí, también quería anular la visita de mi pareja.
- Pero, ¿al ginecólogo?¿Su marido, una visita al ginecólogo?
* No, eso es un poco difícil. Es que mi pareja es una mujer que tiene hora a continuación, de la que ha cancelado mía. Le doy los datos
- ¡ay¡¡claro! No Te preocupeS. DíMe los datos y Te doy nueva cita.
Ha cambiado su tono. Y a media mañana, la Mía y yo nos preguntábamos si seguiría riéndose...
(Y es el día de la Candelaria o Candela, nombre bonito donde los haya; y después me he cortado con un vidrio; y, después, se me ha volcado aceite reciclado de cocina desde la pertinente botella en la que lo depositamos y que debía ser ubicada en un depósito reciclador, en el fondo del coche; y, después, en inglés no he dado una; y, después, ... me quedo en casica no vaya a ser...)